En este sitio estamos tratando cómo salir de la violencia emocional y psicológica en la pareja y la familia desde los inicios, sin embargo en este artículo abordaremos nuevamente el maltrato infantil ejercido por la propia madre, dándose esto por lo general en familias con “años de violencia instalada”.
El Síndrome de Münchausen por poderes, es una curiosa enfermedad psicológica que se va extendiendo a pasos agigantados en nuestros días, y podría describirse como la obsesión de algunas madres por enfermar a sus hijos. No hay justificación de ninguna manera para maltratar a los niños, y este síndrome es otra forma de violencia infantil, por lo cual es necesario y urgente al presentarse estos casos separar al niño de su madre y darles tratamiento.
Suele presentarse en mujeres hipocondríacas, es decir, obsesionadas por su propia salud, y con inestabilidad emocional.
Este cuadro es causado por una condición mental o historia de descuido por parte de la madre abusadora. Cabe mencionar que la mayoría de los abusadores también fueron víctimas de abuso físico o emocional durante su niñez. La madre abusadora de su hijo generalmente lo daña para obtener la atención y la simpatía que ella no tuvo. La atención y la aceptación que éstas obtienen de los médicos hace que continúen dañando a sus hijos.
Es frecuente que estas madres violentas sean conocederas del uso de muchos medicamentos, debido a la ya mencionada hipocondría que padecen, y suministren fármacos a sus hijos, generalmente cuando son pequeños, para hacerlos enfermar.
El motivo que las impulsa a cometer tan terrible maltrato aún no queda claro, a veces lo hacen con el fin de“demostrar” a los demás cuánto quieren a su hijo, los cuales la observan como una devota madre que atiende día y noche la extraña enfermedad de su hijo y de la cual los médicos no saben su origen.
Es posible que haya poco o ningún signo de lesiones en esta condición. A menudo el niño es llevado al hospital por otros síntomas que son inusuales para la enfermedad. El niño parece más pequeño y de bajo peso para su edad. Generalmente los síntomas mejoran en el hospital pero regresan cuando están en casa con la madre. La persona a cargo del niño( por lo general son las madres ) puede informar que el niño tiene:
Sangrado, Diarrea (frecuentes evacuaciones líquidas) o vómito (devolver), Fiebre, Ataques (convulsiones) o depresión mental, Sarpullido en la piel, Molestias para respirar.
Hay ciertas señales de alerta, que deben ser tenidas en cuenta para saber si se está ante este síndrome:
- Cuando el niño tiene uno o más problemas médicos que no responden al tratamiento o que siguen un curso inusual que es persistente, inexplicable y desconcertante.
- Exámenes físicos o de laboratorio que son altamente inusuales, discrepantes en forma ostensible con la historia clínica.
- Una madre que parece un médico por sus conocimientos y / o se encuentra fascinado con los detalles médicos y hospitalarios. Parece disfrutar el ambiente hospitalario, y expresa su interés en los problemas otros pacientes.
- Una madre muy atenta que se resiste a dejar solo a su hijo y que parece requerir una atención constante.
- Una madre que se ve llamativamente tranquila frente a graves dificultades que su hijo puede estar padeciendo. Por otro lado es muy alentador con el médico, pero si la contraría, descalifica al personal, y exige más intervención, más procedimientos, una segunda opinión, y transferencias a otras instalaciones más sofisticadas.
- Las madres pueden centrar su atención en su propia salud o preguntar acerca de los posibles desequilibrios que puede generarle su trabajo.
- Los signos y síntomas de la enfermedad de un niño no se producen en ausencia de los padres (en la hospitalización será necesario un seguimiento cuidadoso para establecer esta relación de causalidad).
- Una historia familiar similar o con enfermedades inexplicables o la muerte en un hermano.
- Cuando la madre (o padre) tuvo síntomas similares a los del propio niño, o con problemas médicos que hacen que la historia de la enfermedad sea sorprendente y poco habitual.
- Cuando se sospecha una relación emocionalmente distante entre ambos padres. El cónyuge no visita a menudo al hijo y tiene poco contacto con los médicos, incluso cuando el niño está hospitalizado con una enfermedad grave.
- Una madre que está rodeado de situaciones dramáticas, con acontecimientos negativos; como pueden ser el incendio de su casa, robos o accidentes , que le afectan a él y a su familia mientras el hijo está en tratamiento.
- Una madre (o padre) de familia que parece tener una insaciable necesidad de adulación o que se esfuerza por lograr el reconocimiento público de sus capacidades.
Estudios de seguimiento a mujeres con diagnóstico de Síndrome de Munchausen por Poder, muestran que estas madres reportaron problemas emocionales y físicos serios en su niñez y posteriormente en su adultez incluyendo: Inseguridad, evasión de tratamiento médico y síntomas de stress post-traumático. Algunas mujeres expresaron e rencor hacia sus madres abusadoras, pero un grado sorprendente de compasión hacia los padres que pasivamente aceptaron o fracasaron en protegerlas. Por otro lado, algunos de las mujeres que fueron víctimas en su niñez continuaron fabricando sus propias enfermedades o molestando a sus hijos adultos con dramas fabricados aun después de mucho tiempo.
Si en el síndrome de Münchausen se describe un cuadro de simulación de síntomas y signos para los adultos que fabrican o inventan enfermedades en ellos mismos, el síndrome de Münchhausen por poderes es un tipo de maltrato infantil en el cual los progenitores fingen signos y síntomas y, por tanto, enfermedades, y las atribuyen a sus hijos. Los hijos sirven así de intermediarios de los problemas de los padres, de aquí el nombre “por poderes”.
Todas las publicaciones que hacen referencia a la detección de estos tipos de maltrato exponen que es la madre la verdadera autora de los hechos. Las madres de estos niños pueden padecer ellas mismas el Síndrome de Münchhausen o tienen conocimientos en temas de salud.
El peligro que corren los niños de ser receptores de las agresiones se increment, por la posibilidad frecuente de ser sometidos a innumerables pruebas y exámenes médicos complementarios e invasivos, para llegar a un falso diagnóstico de una enfermedad inexistente, con el consiguiente perjuicio. Cuando un médico se encuentre ante un cuadro de este tipo debe denunciarlo sin demora a las autoridades.
Al parecer no hay mucha información sobre tratamientos exclusivos para este trauma, ya que no se deduce muy bien si estas madres son o no concientes del problema , pero desde luego hay que tratarlo en el niño y en la madre abusadora. Cuando se detecta este síndrome es necesario separar al niño de la madre abusadora.
Es urgente y necesario erradicar la violencia infantil en todas sus formas.
POR LA ERRADICACION DE LA VIOLENCIA EN LA PAREJA Y LA FAMILIA.
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